Hay momentos en esta vida, me gustaría sea extenso
porque como mi abuelo decía, placentero pero malo.
Es dulce recordar la lujuria de mis noches
aun si el ángel enfurecido grita “pecado.”

Si, es mi ángel, una mujer… hieródula sagrada,
lo es por tradición, pero para mí ella es vida.
Un manantial de placer, que destruye la razón
incierto agrado que cosquillea mi pasión

He conocido mujeres, no hay como ella
que brinda nuevos placeres… que perdura.
Es una diosa seductora, insaciable para mi
Piensa lo que quieras, ella es más que eso

Oh! Como la tuve! Y tenerla ahora mismo,
puedo hacer el amor, mejor que estos versos
A ella, la deseo ardientemente, la amo.
Anoche la vi en mis sueños que delirio

Ella, criatura, inocente víctima de un malvado
llega a mis noches atraída por el deseo
Ella palpita, tibia la piel excitada entera
traicionada, palabras, ella jura, llega el día

Ha! Si ambos hubiésemos tenido razón y valor
tal vez podríamos haber prevenido el beso sin pudor
Una bendición, una belleza angelical, es mi final
“pecado”… se asfixia entre mis labios, sin temor.

© Juan Carlos Fuentes